La OCAS y el Proyecto de la fundación SEUR “Tapones para una nueva vida”

Captura de pantalla 2014-09-02 a la(s) 00.08.18PATRICIA MENÉNDEZ | AVILÉS.
31 agosto 201400:46

La armonía de unos tapones

Cáceres acogió el pasado jueves una actuación con un violín construido con tapones de plástico por el luthier avilesino Roberto Jardón

La Orquesta de Cámara de Siero ofrece conciertos solidarios con instrumentos de materiales reciclados hechos en Avilés

Captura de pantalla 2014-09-02 a la(s) 00.10.39La madera resinosa de abeto tuvo que ceder protagonismo al plástico. Lo mismo le sucedió a la cola de conejo con la silicona. La sobriedad compuesta por la diversidad de tonos marrones que forman el taller del luthier avilesino Roberto Jardón se vio rota hace un tiempo por los azules, verdes y naranjas propios de unos tapones de leche entera, desnatada y semidesnatada.

Todo esto sucede en el marco del proyecto solidario ‘Vínculos’, que mantienen desde hace años la Fundación SEUR y la Orquesta de Cámara de Siero (OCAS). «En 2007 fuimos a Bolivia y SEUR nos ayudó a transportar unos instrumentos que luego dejaríamos en las escuelas de allí. Desde entonces hemos mantenido una relación muy estrecha», explica Manuel Paz, director de la OCAS. «La Fundación SEUR tiene en marcha el proyecto ‘Tapones para una nueva vida’, con el que mediante la recogida de tapones compran cosas para niños con problemas. Entonces, nosotros le dimos una vuelta de tuerca y pensamos que lo siguiente era construir un instrumento con esos tapones», añade.

Dicho y hecho. Paz le trasladó el proyecto a Miguel Fernández, profesor de acústica del Conservatorio de Oviedo, que se encargó de idear el diseño de este violín tan particular. «Una vez tuvimos la idea y el diseño, nos pusimos en contacto con Roberto, el gran constructor», indica el director de la OCAS.

El luthier avilesino Roberto Jardón fue el artífice de este instrumento en «un experimento acústico del que siempre aprendes cosas, sin olvidar el trasfondo social del asunto», según apunta el propio Jardón. Un mes dándole vueltas al proyecto y dos días de construcción fueron suficientes para crear este ejemplar de violín con tapa y fondo de tapones de plástico procedentes de botellas de la Central Lechera Asturiana. «Es un proyecto muy atrevido. El violín tuvo problemas de estructura y audición desde el principio por los materiales», explica el luthier, cuya pasión por la fabricación de instrumentos se remonta a su juventud, cuando vivía con sus padres en las montañas del occidente asturiano, «donde se hacía todo a mano». «Me gustaba mucho la música clásica de niño, ahí empezó todo. Luego estudié filosofía y me di cuenta de que realmente quería dedicarme a esto», indica Jardón.

Con la idea, el diseño y el instrumento ya construido, solo quedaba mostrarle al público la armonía de los tapones. Para ello, el compositor asturiano Alberto Lozano se encargó de componer una música para violín de tapones y orquesta sin tener aún el instrumento acabado. De ponerlo a prueba se encargó más tarde el estudiante de física y miembro de la OCAS, Iyán Méndez, que ejerció como solista en el ‘Concierto para tapones solidarios y orquesta’ que tuvo lugar el pasado jueves en Cáceres, donde se realizó el estreno de este proyecto. «Previamente habíamos hecho un pre-estreno en Oporto, en un hospital infantil para niños enfermos de cáncer. Allí se rompieron dos cuerdas diez minutos antes de empezar», relata Méndez, que asegura que la experiencia fue «fantástica» y que «repetirá en todos los conciertos» con este violín tan particular. «En el estreno de Cáceres todo salió a la perfección, el violín estaba hasta afinado. Yo no quería toquetearlo mucho por si acaso», añade el solista entre risas.

De Cáceres a Alicante, Sevilla y Trujillo, porque este violín solidario ya tiene más conciertos programados para octubre por el sur de España. «Lo siguiente queremos que sea un violonchelo de tapones, además del xilófono de tubos con material reciclado que ya tenemos», apunta Paz, director de una orquesta que es, ante todo, solidaria y que ha viajado por Honduras, Bolivia, Guatemala, Marruecos Portugal o Grecia con distintos proyectos.

«Hemos trabajado con artistas de la talla de Miguel Ríos, Víctor Manuel, Mauro Rosi, María Espada o Joana Amendoeira, entre muchos otros, y todos se van muy contentos y nos piden que no cambiemos», explica el director de la OCAS.

«Las orquestas se pueden formar por muchas razones, el elemento de cohesión de esta es la parte humana. Nosotros nos costeamos los viajes junto con algunas ayudas del Ministerio o de fundaciones con la de SEUR, y a cambio recibimos el calor del público y relaciones personales muy intensas», añade. Con un concierto de la OCAS en La Laboral se construyó un hogar para mujeres víctimas de la violencia de género en Nicaragua, y en una actuación en Oviedo el público, en lugar de pagar entrada, donaba sangre a la salida del espectáculo.

LAS FRASES

«Es un proyecto muy atrevido, tuve que superar problemas de estructura y de audición del material», Roberto Jardón Luthier avilesino

«Ahora queremos un violonchelo de tapones y estamos probando un xilófono con tubos», Manuel Paz Director de la OCAS

«La experiencia fue fantástica y repetiré en todos los conciertos del violín de tapones», Iyán Méndez Violinista

Intenso día en el Hospital São João, con Joãzinho – 18/08/2014

La semana empezaba fuerte en Espinho. El lunes, a las 9.30 de la mañana salíamos al Hospital São João de Oporto, el Hospital Universitario más grande de Portugal. Allí estaríamos hasta las seis de la tarde con diferentes pases, disfrutando y haciendo disfrutar con la música.

Entrada al Ala Pediátrica

 

En el Hospital

La primera sesión musical fue en el punto de encuentro de familias y niños del Ala Pediátrica en la que, además, Joãzinho hizo una aparición estelar y, por un momento fue un miembro más de la OCAS: dirigió la Jockey Polka con una maestría digna de la Filarmónica de Viena, fue todo un maestro de la percusión que se integró perfectamente en la orquesta, como si llevara con nosotros toda la vida.

Joãozinho dirige a la OCAS

Joãzinho percusionista en la OCAS

Niños y niñas, las familias y el personal del hospital rieron, aplaudieron, bailaron y corearon a la orquesta. Al marchar escuchamos más de un “Muito obrigado” y la petición de que volviéramos en el futuro.

Música y diversión

Finalizada la actuación, nuestro querido Joãzinho hizo una visita a los niños y niñas hospitalizadas que fue de lo más emotiva. A lo largo del pasillo una de las niñas, muy pequeña, corrió hasta abrazarse a nuestro Joãzinho a la altura de las rodillas y no se separó hasta que la madre la volvió a coger en brazos. También fue un momento inolvidable la sonrisa del un niño muy pequeño que sonreía entubado, con la visita a su habitación de este personaje tan conocido en Oporto. Intentamos llevar un poco de alegría a estos pequeños, tan frágiles y a la vez tan duros y resistentes al dolor. Sabemos que en el interior de Joãzinho, el calor y la claustrofobia se transforman en poderosos sentimientos de cariño y humanidad, nuestro compañero Fer Llanio nos lo confirmó.

Manuel Paz con Joãzinho

La anfitriona en el Hospital, Ana Príncipe, nos condujo por los entresijos de la laberíntica instalación hasta las oficinas de administración en la que estaba el director. Quisimos ofrecer un reconocimiento, con la música, a esta persona que realizó una apuesta personal por mantener la sanidad pública y la tenacidad en la construcción del nuevo Ala Pediátrica del Hospital que está previsto que se inaugure en dos años.

Con el Director del Hospital

Antes de la comida, una sección pequeña de la OCAS interpretó un par de obras en la planta de Cirugía Infantil. Una de las mayores satisfacciones en conciertos como estos es comprobar que la música que se interpreta es realmente útil. Ver las sonrisas de los niños y las niñas es una de las mayores recompensas para la OCAS.

Cirugía infantil

La comida fue en el restaurante del Hospital y volvió a sorprendernos gratamente la calidad y el sabor de la misma.

Comida en el Hospital

Después fue el turno de la sala de espera de Oncología Infantil, en donde hubo una pequeña intervención de un grupo reducido de la OCAS. Nos fuimos de allí, de nuevo con la satisfacción de haber hecho pasar un momento agradable a menores y las familias que estaban allí.

Sala Espera Oncología Infantil

Recibimos con muchísimo cariño el cuadro que nos regalaron en el Ala de Pediatria que para nosotros tiene un gran valor porque lo hicieron con sus propias manos los niños y niñas del hospital.

Foto de grupo en Oncología Infantil

La última intervención fue la “Grándola, Vila Morena” en el hall de entrada al Hospital. Laura, al oboe, iniciaba la canción a la que se fueron sumando el resto de miembros de la orquesta con la mirada atónita de numerosísimas personas que estaban en esos momentos allí. Hubo quien no dudó en acompañar a la OCAS cantando la letra de una canción tan representativa de este país.

En el Hall del Hospital

Desde aquí queremos agradecer a la organización del Hospital en general y de Ana Príncipe, en particular, que fue quien orquestó todo para que la OCAS recogiera aplausos y sonrisas tan valiosos.
Esperamos haber conseguido, con nuestra música, unos minutos de alivio para los niños y las niñas y las familias.

Volvíamos a Oporto con tiempo libre para visitar la ciudad, mientras un grupo visitaba el Museo de Fotografía y la Avenida de los Aliados, en la Plaza Paços de Concelho en donde se celebraría el concierto al día siguiente.

De vuelta a Espinho la OCAS Jazz Ensemble se volvía a reunir para ensayar los temas del día siguiente.

Un día en el que no se paró ni un minuto y que se recordará siempre, en la edición 2014 del Proyecto Vínculos.

Nota: Fer Llanio, el percusionista de la OCAS conocido por “Fer Pequeño” fue quien interpretó a Joãzinho con una maestría digna del mayor profesional de la interpretación teatral y, por supuesto, musical. Sabemos que esta experiencia no la olvidará fácilmente.

Un día de descanso… ensayando – 17/08/2014

Inicialmente el domingo estaba previsto que fuera día de descanso, pero era necesario trabajar más los temas, así que solo hubo descanso hasta las 5.30 de la tarde.

Hasta esa hora la gente de la OCAS aprovechó para dormir la mañana, ir a una sesión de zumba en un macroevento organizado en la Nave Deportiva al lado del Albergue, hacer compras en el supermercado, ir hasta la playa y darse un baño (los más atrevidos, porque el agua está más que fresca) y también para estudiar.

Sesión de zumba en Polideportivo

A las 5.30 de la tarde, los 7 componentes de la OCAS Jazz Ensemble se juntaron para ensayar los diferentes temas que tocarían a partir del día siguiente en diversos eventos.

Ensayo de la OCAS Jazz Ensemble

A las 6 se reunía la sección de viento para trabajar algunos de los pasajes más complicados del repertorio y a las 7.30 era el turno de toda la orquesta.

Parciales de viento

Ensayo de toda la orquesta

El ensayo se extendió hasta las 10 de la noche y la mayoría de los miembros de la OCAS cenó en el albergue las suculentas provisiones del supermercado o las pizzas a domicilio. A esas horas y tras el intenso ensayo la cena supo de maravilla.

Éxito de la OCAS en Melres, un lugar para volver – 16/08/2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día anterior no había sido posible hacer el ensayo con toda la orquesta, así que después del desayuno empezó el ensayo general que, al final, se extendió durante toda la mañana.

Ensayo matinal en Espinho

 

El concierto de la tarde, en Melres, era importante, así que había que dejar todo listo. La intención era salir pronto hacia esta localidad del municipio de Gondomar, para comer allí y dar un paseo hasta el río antes de la prueba y del concierto, pero los planes no salieron como estaban planificados.

 

En una estrecha calle de Espinho, cerca de la playa, un coche francés, muy mal aparcado, imposibilitó que nuestro Alcotán, con Antonio a su mando, pudiera girar. Casi una hora y media de más tarde conseguíamos salir de Espinho, una vez los dos municipales y su grúa, lograron apartar el coche causante del delito.

Atrapados en Espinho

Una vez en Melres, todo empezó a salir fenomenal. Comimos en el bar de la Banda Municipal de Melres y además, la organización nos invitó a cenar y eso que no era lo previsto. La comida nos supo a gloria bendita y las personas que nos atendieron fueron totalmente encantadoras.

 

 

Local Banda Musical de Melres

Descargando instrumentos en Melres

Después de comer la competición estuvo servida con algunas partidas de futbolín y también con un paseo hasta el río, en el que hubo quien se dio un chapuzón, con la sorpresa de la agradable temperatura del agua (alrededor de los 23 grados).

El río Duero a su paso por Melres

La prueba de sonido empezaba a las 6 de la tarde en un auditorio espectacular y totalmente inesperado para una localidad que no cuenta con 4.000 habitantes.

Auditorio Banda Municipal Melres

 

Las instalaciones y la puesta en marcha de la Banda y la Escuela de Música son posibles gracias a las aportaciones económicas del presidente António de Sousa Mota, abogado e industrial afincado en Brasil.

En la prueba de sonido

El concierto de la OCAS se integró en los actos de conmemoración de los 500 años de la freguesía de Melres y fueron posibles a Rodrigo Orviz, clarinetista de la OCAS que desde hace dos años es segundo clarinete de la Banda Musical de Melres y al Director de la Banda, el Maestro José Carlos Ferreira.

El auditorio de la  Banda de Melres

El concierto daba comienzo a las 7 de la tarde con el patio de butacas bastante lleno. Era la primera vez que en Melres tocaba una orquesta con cuerda y la expectación era grande. Desde la primera obra la conexión entre el público y la orquesta se hizo evidente.

En el Concierto

La participación del público fue total y hay que reconocer que la calidad del “órgano humano” de la Nana de Brahms fue de lo mejor que la orquesta escuchó en los últimos años.

Órgano humano en la Nana de Brahms

 

El concierto fue un gran éxito que acabó, de nuevo, con el público en pie. Las felicitaciones no se dejaron esperar ni tampoco las ideas de futuros proyectos de colaboración entre la orquesta y la banda.

Foto tras el concierto

Tras el concierto, la organización nos invitó a una deliciosa cena que fue el colofón de un magnífico día en el que Melres y la hospitalidad de sus habitantes enamoraron a la OCAS.

Los dos maestros: Manuel Paz y José Carlos Ferreira

Los dos maestros: Manuel Paz y José Carlos Ferreira

Ensayos matinales y visita a Aveiro y Costa Nova – 15/08/2014

Empezábamos la mañana con los ensayos parciales de cuerda, viento y percusión. En la sección de percusión, además, se montó y probó por primera vez el xilófono bajo de tubos. El resultado dejó boquiabierto a más de un miembro de la orquesta y también del personal del albergue que no daba crédito al escuchar el sonido emitido por las chanclas al tocar en los tubos.

Ensayo sección cuerdas

Ensayo sección viento

Xilófonos de tubo: alto y bajo

Los ensayos se extendieron más de lo esperado y no fue posible hacer el ensayo previsto con toda la orquesta.

Comimos y tuvimos la tarde libre que aprovechamos para pasear y ver las preciosas casas de colores y también disfrutar de la playa. Aunque había marejada, al menos no soplaba el viento de los días anteriores y la temperatura era realmente agradable.

En Costa Nova

En la playa de Costa Nova

A la hora prevista esperábamos el autobús y veíamos el monumental atasco para salir de Costa Nova e ir hacia Aveiro. Parecía que todo Portugal, media España y media Francia se habían puesto de acuerdo para estar allí. Varios coches averiados dificultaron más el tráfico, con lo que llegamos a Aveiro una hora y media más tarde de lo que estaba previsto.

En la espera del bus, en Costa Nova

Faltaba poco para que se fuera haciendo de noche, así que dio tiempo a dar un breve paseo y a cenar por la zona. Cada vez con más frío echábamos de menos la chaqueta y los calcetines que nos habíamos dejado en Asturias.

En Aveiro

Con Joãozinho en Oporto, por el Douro – 14/08/2014

Amanecíamos en la Pousada de Juventude de Espinho (un albergue juvenil) y lo primero fue hacer una expedición por los alrededores dándonos cuenta inmediatamente de que estábamos en el mismísimo centro de la nada.

Un entorno natural en el que se conjugan, con armonía, un bosque de eucaliptos y un enorme aparcamiento.

Pousada de Juventud de Espinho

Mientras Manuel y Rodrigo mantenían cinco reuniones en Oporto para coordinar conciertos, el resto del grupo tuvo la mañana libre que muchos aprovecharon para hacer una caminata de 30 minutos hasta el centro del pueblo y a la inmensa y ventosa playa, paraíso de los surfistas. Si la bajada fue relativamente cómoda, el regreso cuesta arriba se hizo más largo y duro.

A las 4 de la tarde el autobús nos recogía para ir a Oporto, a la Ribeira, en donde la Compañía Douro Azul había dispuesto un barco para un mini crucero por el Duero con intervención de la orquesta dirigida por Joãzinho, la mascota del proyecto “Um Lugar para o Joãozinho” del Ala Pediátrica del Centro Hospitalario de São João, en Oporto.

Joãozinho

Inicialmente se tocó en el muelle, con gran expectación de los numerosísimos paseantes y fuimos conscientes de la gran popularidad de esta mascota y de este proyecto de apoyo a niños, adolescentes hospitalizados y sus familias.

Joãozinho

Tras la actuación fuimos al Centro Hospitalario São João, el Hospital universitario más grande de Oporto, en donde nos dieron una cena muy rica que superó con creces todas las expectativas iniciales.

Hospital San Joao Oporto

Con el estómago lleno, volvíamos a La Ribeira a dar un paseo y conocer algunas zonas de la bella ciudad de Oporto, de nuevo con fresco y echando de menos alguna chaqueta más gorda o unos playeros con calcetines.

Oporto por la noche

A las 12.45 en punto salíamos de Oporto tras la primera demostración de puntualidad de la OCAS y de subida al bus en tiempo récord. Antonio, nuestro sufridor chófer, no daba crédito. En menos de un minuto habíamos subido al bus sin ocasionar ningún trastorno de tráfico frente al Ponte Pênsil.

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Llegábamos a Espinho con gran cansancio, tras otro día sin parar.

La Associação Humanitária “Um Lugar para o Joãozinho” tiene como objetivo la obtención de financiación para la nueva Ala Pedríatrica del Centro Hospitalario de São João, en Oporto. Su finalidad es contribuir, con todos los medios al alcance, en beneficio de niños y jóvenes internados en el Hospital, y sus familias, para la protección de la salud y el tratamiento de sus dolencias. Es una iniciativa de financiación privada con la que se pretende, entre otras cuestiones, contar con mejores infraestructuras, disponer de espacios lúdicos de encuentro entre niños y adolescentes y su mundo (familia, escuela y amigos), proporcionar condiciones dignas a padres y familiares de los niños y niñas enfermas, promover la excelencia en su misión asistencial, pedagógica, científica y de investigación.

Rumbo al mar: De Guimaraes a Póvoa de Varzim – 13/08/2014

Guimarães no nos quería dejar con mal sabor de boca, así que amaneció “bonito, bien bonito” y pensamos “tarde llegas”.

La OCAS se desperdigó por la ciudad, unos subieron en el teleférico a la Penha, un entorno natural de increíble belleza y con unas formaciones rocosas dignas de ser utilizadas como escenario para otro concierto jurásico. Otros fueron al castillo, otros al Palacio, otros recorrieron las calles del centro. Por algo la ciudad de Guimarães es Patrimonio de la Humanidad.

Escenario para otro concierto jurásico

Manuel, subiendo la media de edad

Manuel, subiendo la media de edad

Después de comer, el bus puso proa al mar y llegamos a Póvoa de Varzim sobre las cuatro de la tarde.

En el bus, rumbo a Póvoa de Varzim

Un par de horas para disfrutar de la playa y comenzamos con los preparativos de la participación de la OCAS en la Feria del Libro.

El frío y el fuerte viento fueron los responsables de anular, por segunda vez, un flashmob de la OCAS. Contra viento y marea un cuarteto de la OCAS interpretó varias piezas, en una de las barracas de la feria, para congregar al público que posteriormente se dirigiría al Centro Cultural.

En el stand de la feria del libro

Mientras caía la noche, la planta circular de este peculiar auditorio acogía al público que paulatinamente se fue incorporando al concierto y al final la sala estaba prácticamente llena.

Concierto en Póvoa de Varzim

Pieza a pieza el público fue cogiendo confianza y se acabaron integrando plenamente en la dinámica del concierto. El Concierto para Cocina y Orquesta de Alberto Lozano mostró, como siempre, hasta dónde puede llegar la complicidad de la OCAS con el público.

Concierto en Póvoa de Varzim

El punto álgido lo marcó la interpretación del “Grândola, Vila Morena”, que todos los asistentes cantaron y que emocionó a más de una persona.

El público en pie

Tras las felicitaciones y con la sorpresa de la organización por un concierto tan singular, surgían miles de ideas para futuras colaboraciones. Una vez subido todo el material al autobús partimos hacia Espinho, a la Pousada de Juventude.

Una noche más, la OCAS se fue para la cama con “el orgullo y la satisfacción” de haber pasado y haber hecho pasar unos momentos inolvidables de música y cooperación.