Archivo mensual: abril 2014

Pop-rock de los 80 para hacer frente al cáncer

Los Secretos colaboran con la Fundación Sandra Ibarra
07/04/2014. El Comercio de Gijón
MARÍA LASTRA

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Tenía 20 años y acababa de recibir una punción lumbar que la obligaba a quedarse en la cama durante todo el día. Pero aquella noche, Los Secretos tocaban en la plaza de su pueblo, Medina del Campo, y Sandra Ibarra, no sin esfuerzo, decidió ponerse los vaqueros y salir a la calle. Vio el concierto sentada en un sofá desde un balcón en casa de unos amigos, «muy cansada, pero sin dejar de disfrutarlo». Estaba en pleno tratamiento de quimioterapia, y aquella noche se preguntó en más de una ocasión si sería la última vez que les escucharía cantar. No fue así. Unos años más tarde siguió a Los Secretos en Las Ventas por el 30 aniversario de su carrera musical, y ayer estuvo de nuevo junto a ellos en el Auditorio Príncipe Felipe. El objetivo, «sumar esfuerzos a la investigación contra el cáncer», y también poner música a un capítulo de ‘Las cuentas de la felicidad’, el que la modelo le dedicó a este grupo en el libro que narra que el diagnóstico no fue impedimento para ser la protagonista de su propia vida. Lo ha conseguido.

Los Secretos cerraron ayer un recital, protagonizado con la Orquesta de Cámara de Siero, y en el que también colaboraron Héctor Braga, Truequedart y el Coro de Voces Blancas del Nalón, en una nueva gala solidaria organizada por la Fundación Sandra Ibarra. No es la primera vez que esta banda de pop-rock de los 80 colabora con este tipo de causas. La amistad que les une a Sandra ha servido para que no se lo pensaran dos veces antes de participar en este concierto. «Siempre dedicamos una parte de nuestra gira a fines de este tipo», explica el líder de la banda, Álvaro Urquijo. Recibirán un premio solidario por esta labor, que realizan principalmente con la oenegé Cris Contra el Cáncer, que preside otra gran amiga que también ha padecido la enfermedad. Para Urquijo, este tipo de recitales «requieren una doble motivación: la de ofrecer buena música, pero también concienciar sobre la importancia de colaborar con la fundación».

La Fundación Sandra Ibarra encuentra mucha colaboración en Asturias. Cientos de personas llenaron el hotel de La Reconquista en el primer festival flamenco que organizaron, y ayer más de 750 personas acudieron al Auditorio Príncipe Felipe. El periodista Juan Ramón Lucas presentó el recital, que terminó con los acordes de ‘Déjame’, una de las canciones que Sandra Ibarra tarareó ya hace años en Medina del Campo.

De la fusión a la fisión de todas las músicas

Crítica / Música 08.04.2014 | 17:21 David ORIHUELA
LA NUEVA ESPAÑA

2ºCONCIERTO de SOLIDARIDAD frente al CANCER
De las coplillas de ciego al pop de los ochenta trufado con unas perlas de hip-hop y baile asturiano. Todo con el colchón de una orquesta sinfónica y el loable fin de recaudar fondos para la lucha contra el cáncer.

En la música, lo de la fusión se utiliza en muchas ocasiones para explicar cosas que no tienen ni pies ni cabeza, pero otras veces las músicas sí consiguen fusionarse logrando momentos gratos para el oído y el recuerdo. Algo así como el paso de la fusión a la fisión. Es lo que se logró la noche del domingo en el Auditorio de Oviedo, una gran liberación de energía a través del bombardeo musical. La Orquesta de Cámara de Siero (OCAS) puso de nuevo en marcha su proyecto “Vínculos”, en esta ocasión a favor de la Fundación Sandra Ibarra, y con el objeto y objetivo de recaudar fondos para la lucha contra el cáncer, demostró que la fusión hay que currársela y que no lo puede hacer cualquiera. La orquesta, dirigida por Manuel Paz, se rodeó de profesionales tan convencidos como ellos de que la música puede cambiar algo. Lo hicieron sin apriorismos y así sonó perfectamente empastada la orquesta con Truequedart, esa formación que tira hacia el hip-hop pasando por el funk. Héctor Braga cantó “Chalaneru” y el Coro Voces Blancas del Nalón, “Bohemian Rhapsody”.

Quedaban “Los Secretos”. Los preludios de las canciones de los Urquijo tocadas por la OCAS deberían grabarse. Himnos como “Déjame” levantaron al público hasta el punto de que la sesión siguió fuera de todo guión con la orquesta bailando y cantando.