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Empieza #Vínculos2015: Rumbo a Italia – 14 y 15 de julio

Martes, 14 de julio de 2015 a las 16:30 horas. En ese momento, en Oviedo, se daba el pistoletazo de salida a Vínculos 2015, rumbo a Italia.

Empieza Vínculos 2015

Empieza Vínculos 2015

Tras recoger los instrumentos y a una buena parte de la orquesta en Lugones y después en Gijón, Santander y Bilbao no nos quedaba otra que rodar kilómetros y kilómetros.

Miércoles 15. A las 10:30 de la mañana llegábamos a Niza un poco maltrechos por las horas de autobús, pero nada que no pudiera solucionar un buen desayuno, unos paseos por la cuidad y el castillo, un baño en las azules claras de la playa o una pequeña ruta hasta Villefranche-sur-Mer.

Playa de Niza

Playa de Niza

Había que esperar las 9 horas reglamentarias de descanso de los conductores. Nuestra breve estancia en Niza sirvió para volver “nuevos” al autobús y afrontar los últimos kilómetros hasta el lugar de nuestra primera etapa: Milán, pero eso no sucedería hasta el día siguiente, el jueves, 16 de julio, pasadas la 1:30 de la madrugada.

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Día 10, 19 de agosto: Adiós Rabat, adiós Rabat, consíguenos unos pocos de conciertos más…

Para el día 10 estaba previsto fundamentalmente el viaje al Khorbat. La salida, prevista a las 13.00 horas, nos permitió realizar alguna compra de última hora y “aprovisionamiento de víveres” para el viaje y la estancia en el oasis del Khorbat.

Calle Mohammed V - Rabat (vista desde el hotel)

Calle Mohammed V – Rabat (vista desde el hotel)

A las tres y media, aproximadamente, llegábamos a Meknes (o Mequinez) donde desembarcó una parte del grupo. La mayoría continuó en el autobús para visitar las ruinas de la ciudad romana de Volubilis. Una visita extraordinaria que recomendamos a cualquiera que visite esta zona de Marruecos. Apenas unos pocos Dirham por persona nos posibilitaron tanto la entrada a este Patrimonio de la UNESCO como disfrutar de una gran sandía y un buen melón en el espacio que los romanos ocuparon hace ya muchos años.

Arco de Triunfo - Volubilis

Arco de Triunfo – Volubilis

La vuelta a Meknes se produjo alrededor de las 19 horas, con el tiempo justo para cenar rápidamente, hacer una corta visita a la Medina de la ciudad y volver al autobús para continuar el viaje.

El trabajo de Isaac, nuestro conductor, fue impecable. Una conducción adecuada y segura que nos permitió atravesar el medio Atlas y llegar a nuestro destino, el Khorbat, a las 4 de la madrugada.

Sólo quedaba repartir las habitaciones y acostarnos. Nos esperan cinco días en este Oasis en el que la colaboración con la Association El Khorbat pour le Patrimoine et le developpement durable, afianzará el vínculo establecido en ocasiones anteriores y permitirá a las y los habitantes de este Oasis, disfrutar y participar en los conciertos que la orquesta les ofrezca.

Día 3, 12 de agosto: ¡Ya en Tánger!

La salida de Trujillo a eso de las 2 de la madrugada ha supuesto, tal como estaba programado, viajar durante la noche. En el bus se mezclaban conversaciones en voz baja con profundas respiraciones que indicaban dónde había alguien durmiendo.

En la llegada a Algeciras, aproximadamente a las 9, recogimos una nueva incorporación, un nuevo vínculo llegado desde Granada. Fue un tanto apresurado pues pasamos, por equivocación, por el puerto de Tarifa… ¡Hasta el mejor escritor (o escritora) comete un borrón!

Para subir al ferry… largas colas en el control de pasaportes de salida y en el de entrada, por cierto ubicado en el propio barco.

En poco más de una hora habíamos cruzado el Estrecho y desembarcado en Tánger. Ya sólo nos quedaba llegar al hotel para poder descansar, eso sí, tras haber pasado la aduana! Lugar donde sufrimos algún que otro momento de tensión pensando, sólo, que podrían solicitarnos inspeccionar el maletero… No lo habéis visto y, si tenemos oportunidad, subiremos una foto en la página de facebook. ¡Una auténtica muestra de la práctica adquirida jugando al tetris!
Finalmente el «problema» fue otro, un documento que no estaba adecuadamente formalizado pero, gracias a la intervención del consulado español, se solventó razonablemente rápido, pudiendo abandonar la aduana y encaminarnos al hotel.

Allí, la orquesta disfrutó de un merecido descanso tras un largo viaje precedido de un intenso día de trabajo. Concretamente un almuerzo, nada «ramadanesco» (si se nos permite la expresión) a base de productos típicos de nuestro país mientras veíamos la final de baloncesto entre España y EEUU.

Para terminar, un paseo por la playa, un baño en la piscina y una visita al centro de la ciudad, ponen el cierre a un buen día en el que hemos cargado las pilas para enfrentarnos a un nuevo día de ensayos al otro lado del estrecho.

Os dejamos inunda foto de la pista de sol de la que disfrutamos mientras escribimos este post.

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Álbum de fotos del día 3, domingo 12 de agosto

Vínculos 2012, Marruecos – Día 0

En apenas unas horas comienza Vínculos 2012, Marruecos con un “prólogo” muy interesante en España. Ahora mismo os los contamos.

La OCAS comienza su viaje recogiendo a las y los miembros de la orquesta en diferentes puntos de la geografía asturiana para comenzar los conciertos en la provincia de Salamanca, con obras como la Nana de Brahms o el Concierto Cocina que, a las 18:30, podrán disfrutar en Saucelle.

Tras el concierto, continuaremos camino hacia Trujillo, municipio cacereño en el que la orquesta, junto a Vicente Abad (tenor), jóvenes talentos locales y el coro Santa María de Trujillo (os dejamos el enlace a su página en facebook), ofrecerá  un concierto el sábado 11 de agosto, a las 22:30 en la Plazuela de los Moritos. Entre otras obras podrá disfrutarse de La Vida Breve de Falla o Va pensiero de Verdi.

Os informaremos puntualmente de su desarrollo. ¡No lo dudéis!

Ya el domingo, desde Trujillo, seguiremos ruta hacia Moroco… ¿Queréis saber más? En próximos post os lo contaremos 😉 y también en nuestro espacio en Facebook y en Twitter.

Vínculos 2012, Marruecos

Vínculos 2012, Marruecos

Día 17: Adiós Agadir, 12 de agosto

Tocaba despedirnos de Agadir. Por la noche salíamos rumbo a El Khorbat en un viaje de ni se sabe cuántas horas. Ocho, quizás nueve, ¿diez?.

Teníamos que realizar las últimas compras, hacer la maleta, despedirnos de la playa, pegarnos un buen baño en la piscina, pero en general fue un día tranquilo. A media tarde llegó al hotel nuestra gran amiga Nawal cargada con una gran sorpresa: Dos pastillas y un bizcocho.

La pastilla es como nuestra empanada, pero con una masa más fina y con gran variedad de ingredientes.

Pastilla exquisita de Nawal

Reservamos todo hasta que sonó la sirena avisando del fin del ayuno. Esa era la consigna. Así que en cuanto sonó nos juntamos en la terraza del bar del hotel a comer la exquisita comida cocinada durante toda la mañana por nuestra traductora, amiga y magnífica Nawal, que además resultó ser una cocinera espectacular.

Nawal

Alrededor de la medianoche y con todo listo, llegaba el autobús que nos llevaría hacia El Khorbat. Teníamos un montón de horas por delante, pero afortunadamente el autobús era grande y cómodo, pero el viaje ya lo contamos mañana.

De momento nos despedíamos, con mucha pena de Agadir, ciudad en la que pasamos más fresco que calor y en donde la “borrina” no nos permitió disfrutar de la playa todo lo que en principio habríamos esperado.

Álbum de fotos día 17: Adiós Agadir, 12 de agosto de 2011

Día 1: Llegamos a Agadir

A la espera en BarajasEl viaje fue casi según lo previsto.

A eso de las 2 de la madrugada del 27 de julio hacíamos la última recogida de gente en la Gasolinera de Villallana. Fuimos realmente cómodos y pudimos echar más de una cabezadita porque había asientos libres para aburrir. Hicimos una parada a la altura de Tordesillas (hubo quien no se enteró) y llegábamos a Barajas a eso de las 7 de la mañana. Afortunadamente los mostradores de facturación estaban vacíos, aunque la OCAS se encargó de montar una cola considerable. Al final tuvimos que pagar de más por el equipaje, aunque no era eso lo que nos habían comentado por teléfono. Causó especial interés arqueológico el sarcófago de descomunales dimensiones que portaba René con el contrabajo dentro.

El vuelo salió con retraso a eso de las 10.30 de la mañana y llegábamos a Marrakech dos horas más tarde. La recogida del equipaje funcionó a la perfección gracias al DTLE: Dispositivo textil de localización de equipajes (patente está en curso). Este dispositivo de localización de última tecnología consta de una única pieza, lo que abarata su fabricación en serie. Se trata de una tira de tela de sábana, preferiblemente bien usada y con una estampación lo más singular y llamativa posible. En este caso se seleccionó una pieza ampliamente decorada con rayas verdes y blanca que recuerda a un código de barras. La eficacia de DTLE se ha testado en Vínculos 2010 en Nicaragua y de hecho, algún miembro de la OCAS portaba una versión anterior el mismo. El departamento de I+D está trabajando en las mejoras.

Una vez amontonado todo el equipaje tuvimos que esperar por el bus un buen rato que aprovechamos para cambiar los primeros Dirhams (a 11.103 el euro).

El viaje a Agadir fue más o menos de 3 horas. Tuvimos que hacer una parada a medio camino para acallar el triperío sinconizado de los 24 estómagos famélicos de la primera expedición de la OCAS. Nos sirvieron muy rápido y bien y se puede decir que nos prestó como si lleváramos una semana comer.

Encontramos por fin el Royal Hotel (no fue fácil ya que hay cuatro con el mismo nombre en Agadir) y fue visto y no el reparto de habitaciones y en menos que canta un gallo estábamos pegándonos un baño en la piscina del hotel, con un agua muy fresquita.

Después del reparador baño decidimos bajar hasta la playa a ver la puesta de sol y a buscar uno de los chiringuitos en los que nos recomendaron cenar pescado. Tuvimos que hacer una buena caminata para llegar a la zona de restaurantes, dirección al Piles y la Lloca (si estuviéramos en Gijón). Cenamos en dos restaurantes ya que cada cual decidió la carta que más le gustaba: tiburón, raya, mero, camello, san pedro, tallín de pollo, tallín de cordero y humus. Increíblemente pasamos frío.

Después de la cena intentamos buscar un lugar para tomar un té y fumar sisha (o cachimba), pero una parte del grupo no resistió el intento y volvió al hotel. El otro grupo acabó en “Festival” un lugar a la ultimísima moda del año 1973: cortinas coloradas, tercipelos, butacones de “escai”, esferas de trozos de espejos, luces rojas escasa y un vocalista cantando en directo.

Y eso por todo (que fue bastante).

Álbum de fotos: Día 1: Asturias-Madrid-Marrakech-Agadir