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Comienzan las actividades de Vínculos 2016 en República Dominicana

Vínculos 2016Hace unas horas que salía de Asturias el grueso de la Orquesta de Cámara de Siero que llegará a República Dominicana el sábado por la noche. Mañana mismo, domingo, comenzarán  los conciertos, encuentros, talleres y actividades en colaboración con las diferentes asociaciones y entidades de Boca Chica, Santo Domingo, San Pedro de Macorís, Los Llanos, etc. La formación permanecerá en el país hasta el 21 de julio.

La OCAS, formación compuesta por una treintena de jóvenes músicos, comienza,en la República Dominicana, su edición 2016 del Proyecto Vínculos. Este proyecto que aúna música y cooperación, lleva recorriendo el mundo desde el año 2005 con distintas actividades concertísticas y de formación musical para todo tipo de público y en especial para los sectores de población desfavorecida o en riesgo de exclusión.

Esta previsto que la formación realice varias acciones por la geografía dominicana y colabore con asociaciones y proyectos solidarios de este país como AEA Solidaria, realizando talleres de música y construcción de instrumentos con materiales reciclados, creación de un coro infantil en un centro de niños, niñas y adolescentes de Boca Chica. Además, se realizará un encuentro con el sistema de orquestas juveniles dominicano y un concierto común con músicas de ambos países y del mundo.

Otro de los conciertos destacados es el que tendrá lugar el sábado 16 de julio, en la Plaza de España, con la participación del grupo dominicano “Vieja Escuela” y en el que se hará un tributo a Miguel Ríos. Un concierto que cuenta con la colaboración de los Ministerios de Turismo y Cultura de República Dominica.

En colaboración con Mensajeros de la Paz, del Padre Ángel, se celebrará un concierto dirigido a personas de la tercera edad.

En colaboración con la Embajada de España en República Dominicana, tendrá lugar un concierto en la Casa de España el domingo 17 de julio a las 17:00 horas y en el que se hará un encuentro con emigrantes españoles, un gran número de ellos procedentes de Asturias.

Otra de las colaboraciones más relevantes es el concierto que se realizará en el instituto Nacional del Cáncer, dirigido a pacientes oncológicos con actividades para niñas y niños. Sandra Ibarra, integrante también en el Proyecto Vínculos, impartirá una conferencia en ese mismo centro.

Las actividades se complementan con varios flashmob y conciertos en el Hotel Be Live Experience Hamaca de Boca Chica, sede de la OCAS en Vínculos 2016 y colaborador directo del proyecto.

Se puede consultar el detalle de fechas y horas en el calendario 
Vídeo del Proyecto Vínculos: Vídeo del Proyecto Vínculos

Actividad Subvencionada por el INAEM, Ministerio de Educación Cultura y Deporte, España.
El proyecto Vínculos 2016 en República Dominicana tiene el apoyo de la Embajada de España en República Dominicana; Globalia, Halcón Viajes, Air Europa, Be Live Hotels; Ministerio de Turismo y Ministerio de Cultura de la República Dominicana; Cluster de Turismo, Fundación SEUR, JOLUVI, Chef José Andrés y su proyecto de Cooperación Word Central Kitchet; Fundación Sandra Ibarra; Mensajeros de la Paz y AEA Solidaria

Para más información,contactar con Manuel Paz. Correo electrónico ocasvinculos@gmail.com

 

Cuaderno a destiempo 2

La sombra de la monarquía

Rabat es la capital del Reino y ejerce como tal, ello se evidencia en Ramadán: el centro administrativo de un estado confesional debe cumplir a rajatabla los preceptos del ayuno, incluso aquellos que no son musulmanes no pueden escapar a esta circunstancia, así que es prácticamente imposible en Ramadán encontrar una cerveza, o un vino, ni siquiera fumar una shisha -esa famosa cachimba aromática de agua que se aspira a través de una manguera generando humo blanco bien denso y un aroma de manzana o limón-.

Ni en los hoteles sirven alcohol y en los supermercados aíslan la sección de bebidas además de restringir su horario hasta las 2 de la tarde. Es lo que tiene vivir cerca de la administración del poder, que la norma está más cerca y no hay espacio para tomar carrera y saltársela.

La sombra burocrática de la monarquía se pega sobre Rabat. La ciudad es bien bonita, está oportunamente colocada en la desembocadura de un río de estuario generoso en luces y colores; la Medina se ve rodeada de una muralla sólida que aún parece dispuesta para las guerras de antaño; los palacios -en la foto- se sitúan en un lugar privilegiado justo sobre el sitio en el que es imposible saber si el río es río o mar, además, dan entrada a la Cashba, sin duda el lugar mágico de la ciudad con viviendas pequeñas pintadas exclusivamente en blanco y azul azulete y que parece que fue un niño quien las pegó unas a otras fabricando calles y rincones imposibles. Pero esa sombra administrativa y religiosa oscurece el esplendor de esas bellezas o las oculta, tanto que hasta resulta complicado encontrar un plano turístico de Rabat. Ella, la capital, hace gala de su abolengo en el que no luce demasiado bien la frivolidad turística.

Marruecos está lleno de matices y nosotros, desde España o desde Occidente, vemos un todo que poco tiene que ver con la realidad. Entre todas las etnias del país destacan dos: la árabe y la bereber. La primera, minoritaria, domina administrativa y religiosamente, la segunda trata de no diluirse en mitad de un proceso de reafirmación de un país reciente y aún endeble que hace bien poco se articulaba entre sultanes y tribus. Efectivamente, en el final del esplendor colonial lo que hoy es Marruecos era un territorio de precario equilibrio basado en guerras tribales y métodos medievales, y ahí llegaron las potencias occidentales moviendo peones y rallas fronterizas, soberanías y protectorados según sus únicos intereses. Francia jugó ahí el gran papel hasta la misma descolonización, incluido el triste episodio del Sáhara español. Pero esa es otra historia.

Por esos intereses y juegos de tablero tiene hoy Marruecos la monarquía que tiene que interpreta muchos papeles y juega muchas más cartas. De una familia de sultanes del sudeste del país han salido sus hasta ahora tres únicos monarcas: Mohamed V, Hassan II y el actual Mohamed VI. La casi milagrosa salvación de Hassan II de varios atentados ha espoleado la idea de que su estirpe, con origen en Arabia, está directamente emparentada con el Profeta. Así que que el actual rey, Mohamed VI, oficialmente, desciende de Mahoma. Lo que sí es del todo cierto es que la familia del Rey procede de Sigilmasa, al sudeste del país, un lugar impresionante -hoy en ruina absoluta- en el que mitológicamente, y para los relatos de las 1001 noches, terminaba el Sáhara.

Pero esa estirpe nunca conjugó demasiado bien con los bereberes, éstos sienten que su cultura, su lengua y su música han sido y son denostadas mientras la monarquía ha administrado su poder tratando de favorecer la preeminencia del árabe sobre otras lenguas mayoritarias y ha aprovechado su supuesta pertenencia al árbol genealógico de Mahoma para aplicar las leyes sagradas según con qué intenciones.

Hassan II consiguió con la Marcha Verde -reivindicando el Sáhara español- un sentimiento de unidad nacional insospechado y no fue hasta entonces, en 1975, que Marruecos dejó de ser un puzzle para convertirse en un territorio. Pero las etnias seguían ahí reforzándose una, la árabe, especialmente en los últimos años con el avance del velo y el endurecimiento del Ramadán entre otras cosas, y diluyéndose la otra, la bereber; Hasta que que llegó la Primavera Árabe que en el último año y medio ha activado un sentimiento nacionalista de esta etnia como contestación al poder establecido y como reafirmación de su identidad. Y nosotros lo hemos notado de un año para otro, con presencia en nuestros conciertos de banderas y signos amazigh, su auténtico nombre, que bereber es un vocablo francés.

Con todos estos mimbres medievales, de etnias, tribus, sultanes y colonias, y una monarquía que aún considera súbditos a sus ciudadanos es muy difícil tejer un estado moderno, pero ahí está Marruecos, repleto de tonos, de gamas, de aristas, de volúmenes buscando con ahínco acomodo en estos tiempos. Nosotros, desde aquí desde Occidente, bastante miopes, sólo acertamos a ver un país monocolor, como las sombras, siempre grises se posen donde se posen.

Manuel Paz

Día 20, 29 de agosto: Baño, ruta de montaña y lluvia en los lagos Tislit e Islit

Estando en la zona del Atlas en la que nos encontrábamos, no podíamos dejar de visitar los lagos Tislit e Isli y conocer la leyenda que les acompaña. El primero de ellos “La novia” está situado a 39 kilómetros de Agoudal en medio de la cordillera del Atlas. Llegamos a él en autobús y pudimos disfrutar de la comida que preparamos tras haber realizado la compra en Imichil, la población más importante por la que pasamos.

Parada en Imichil

La mayor parte de la orquesta se “animó” a realizar una ruta de montaña y visitar caminando el otro lago, “el novio” situado a 11 kilómetros a pie del anterior. Un largo “paseo” que se vió inmerso en una buena tormenta durante el trayecto de vuelta.

Comida en el lago

Tras la caminata, un reconfortante té en el camping junto al primero de los lagos para volver a Agoudal y prepararnos para la partida del día siguiente.

Agoudal

La preparación, además de la cena, tenía que incluir música. No podría ser de otra manera, así que Sara (flauta), Iván (guitarra) y Aitor (violín) nos permitieron disfrutar de una estupenda ejecución de obras tradicionales asturianas que incluían Isidros y Muñeiras. Una estampa realmente interesante ver a las y los miembros de la OCAS sentado en cojines, tomando té y compartiendo músicas y conversaciones con hombres de la población. La “reunión”,  estupenda, estuvo llena de diferentes músicas que iban desde la celta hasta la griega pasando, cómo no, por la bereber.

Esta noche despedíamos a Ioanis Petrakis, violinista griego que forma parte de la OCAS desde su incorporación en Merzouga, quien nos deleitó con la ejecución de obras de su país a quienes Guillermo (clarinete), Fernando Oliva y Lozano (percusión) o Federico acompañaron con sus improvisaciones. Una nueva fusión greco-española, un nuevo vínculo que tendrá, seguro, nuevos frutos y ¡quién sabe! Quizás un “Vínculos 2012, Creta”

Manuel Paz e Ioannis Petrakis


La leyenda: lágrimas de amor

“En la antigüedad, un joven llamado Isli, de una tribu del Atlas Medio de Marruecos, se enamoró perdidamente de Tislit , de la tribu de Ait Hdiddou, rival de la tribu del muchacho. El sueño de los dos enamorados era casarse y vivir juntos. Pero las relaciones entre las dos tribus nunca permitiría una  unión de este tipo. Había tanto odio y rencillas entre ambas tribus que no admitían un matrimonio entre sus miembros.
Este fracaso empujó al joven a abandonar a su gente e ir a otras montañas lejanas y quedarse ahí llorando. Lloró tanto y durante tanto tiempo que con sus lágrimas se formó un lago que hasta hoy recibe el nombre de Isli.
La joven también huyó a las montañas y formó otro lago con sus lágrimas que se llama Tislit. Estos dos lagos sólo los separa una montaña. Pero sus almas permanecen unidas en el cielo.
Esta leyenda tradicional de los beréberes del pueblo de Imilchil es tan famosa que organizan un festival que se celebra en los últimos días de agosto, y es conocido como “el festival de las bodas de Imilchil”
Fuente: C.A.R.E.I

Lago Tislit
Lago Tislit
Lago Islit - Foto de Marina González
Lago Islit

Día 19, 28 de agosto: Concierto en lo más alto de Marruecos (2300 metros)

Amanecía muy temprano en Merzouga, el desayuno estaba listo a las 6:30 AM. pues sólo una hora más tarde debíamos salir hacia Agoudal, el pueblo a mayor altitud de todo el país, en el sistema montañoso del Atlas. Estaba previsto un concierto junto a la escuela a las cinco de la tarde y no podíamos retrasarnos. Aunque los kilométros que separan ambas poblaciones no son muchos, el trayecto, en esta carretera de montaña resultó lo suficientemente largo para necesitar varias paradas.

De camino a Agoudal

Una vez en Agoudal, con apenas tiempo para posar las maletas en los dos albergues en los que nos alojamos, nos encaminamos a la escuela de la población para el concierto, a pie. Era imposible que el autobús pasara por aquellas calles estrechas y sin asfaltar, así que con los instrumentos a hombros nos fuimos dirigiendo a la escuela. Poco a poco niños, niñas y mayores se acercaban para acompañarnos como si se tratara de una manifestación o una procesión.

En Agoudal de camino al concierto

Pensándolo fríamente no es de extrañar la reacción de los habitantes de Agoudal: de repente más de cuarenta personas desembarcan en su pequeño pueblo provistos de bultos extraños y para dar un concierto de música clásica. Sin duda fue la primera vez que la mayoría vio y escuchó en directo violines, violas, oboes, clarinetes, flautas… y los más grandes, los contrabajos.

Tocando el violín

Mientras se preparaba el lugar del concierto gente menuda y también mayor quiso incluso tocar alguno de los instrumentos y hay que decir que en unos minutos consiguieron resultados más que satisfactorios. Así que, por primera vez, varias personas tuvieron en sus manos un clarinete, un violín, un trombón, un contrabajo o un cajón flamenco.

Tocando el violín

Además, mientras se preparaba todo varios músicos locales nos amenizaron con diferentes canciones de la zona. De nuevo la música permitía la creación de Vínculos sin necesidad de hablar ni entender español, francés, bereber o árabe.

La voz se fue corriendo y por el callejón no dejaba de llegar gente que no quiso perderse la actuación. Dependíamos de la climatología para la ubicación definitiva del concierto, si llovía, dentro, si no, fuera. Y, afortunadamente no llovió, así que el concierto se realizó en el exterior y finalizó con la puesta del sol. Si hubiera llovido no habría cabido toda la gente en el interior de la escuela. Aunque no podemos calcular el número de personas que fue sí que podemos decir que fueron varios cientos que, en un sitio como Agoudal, supone un alto porcentaje de la población.

Concierto en Agoudal

El público fue principalmente masculino, las mujeres se situaron a cierta distancia del escenario en que la OCAS interpretaba diferentes obras de su extenso repertorio. Poco a poco fueron acercándose hasta quedar a sólo unos metros del semicírculo que los hombres formaban alrededor de nuestras y nuestros músicos. Resultó imposible conseguir que ellas, las mujeres, se unieran a ellos en el disfrute del concierto, sólo las niñas pudieron hacerlo.

Algunas niñas de Agoudal en el concierto

La Panderetera, el Concierto para Cocina y Orquesta o el Mambo fueron algunas de las obras interpretadas por la orquesta con un gran éxito y fuertes aplausos.

Concierto en Agoudal

En el apartado de sorpresas interesantes debe destacarse, en este concierto, el acompañamiento de baile al Fandango de Bocherini realizado por Carmen Aguado, vestida al estilo del siglo XVIII.

Carmen Aguado a la danza

No sabemos calcular el tiempo total que estuvimos allí pero lo cierto es que de nuevo se nos hizo de noche sin habernos dado cuenta. Es un concierto que no se nos olvidará y tampoco a los habitantes de Agoudal que nos pidieron que volviéramos el próximo año. Confiemos en que Vínculos vuelva a esta población tan entrañable del Atlas.

Se nos hizo de noche en Agoudal

Tras la actuación sólo quedaba tiempo para volver a los albergues, a oscuras (hay muy poquitas farolas en el pueblo), disfrutar de un buen cous-cous de verduras y cordero e improvisar una sesión musical en uno de ellos (de los albergues, claro). Al día siguiente nos esperaba una interesante excursión por la montaña.

Día 3, 12 de agosto: ¡Ya en Tánger!

La salida de Trujillo a eso de las 2 de la madrugada ha supuesto, tal como estaba programado, viajar durante la noche. En el bus se mezclaban conversaciones en voz baja con profundas respiraciones que indicaban dónde había alguien durmiendo.

En la llegada a Algeciras, aproximadamente a las 9, recogimos una nueva incorporación, un nuevo vínculo llegado desde Granada. Fue un tanto apresurado pues pasamos, por equivocación, por el puerto de Tarifa… ¡Hasta el mejor escritor (o escritora) comete un borrón!

Para subir al ferry… largas colas en el control de pasaportes de salida y en el de entrada, por cierto ubicado en el propio barco.

En poco más de una hora habíamos cruzado el Estrecho y desembarcado en Tánger. Ya sólo nos quedaba llegar al hotel para poder descansar, eso sí, tras haber pasado la aduana! Lugar donde sufrimos algún que otro momento de tensión pensando, sólo, que podrían solicitarnos inspeccionar el maletero… No lo habéis visto y, si tenemos oportunidad, subiremos una foto en la página de facebook. ¡Una auténtica muestra de la práctica adquirida jugando al tetris!
Finalmente el «problema» fue otro, un documento que no estaba adecuadamente formalizado pero, gracias a la intervención del consulado español, se solventó razonablemente rápido, pudiendo abandonar la aduana y encaminarnos al hotel.

Allí, la orquesta disfrutó de un merecido descanso tras un largo viaje precedido de un intenso día de trabajo. Concretamente un almuerzo, nada «ramadanesco» (si se nos permite la expresión) a base de productos típicos de nuestro país mientras veíamos la final de baloncesto entre España y EEUU.

Para terminar, un paseo por la playa, un baño en la piscina y una visita al centro de la ciudad, ponen el cierre a un buen día en el que hemos cargado las pilas para enfrentarnos a un nuevo día de ensayos al otro lado del estrecho.

Os dejamos inunda foto de la pista de sol de la que disfrutamos mientras escribimos este post.

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Álbum de fotos del día 3, domingo 12 de agosto

Día 3º: 20 de febrero en Otavalo, Carnaval

Hoy el “Hotel Indio Inn” en el que nos alojamos se ha despertado como si de un conservatorio se tratara. A las ocho de la mañana en cada habitación, convertidas en pequeños estudios, se podían escuchar los ensayos de los miembros de la orquesta. Hay ganas de perfeccionar el repertorio elegido y tener todo preparado para el siguiente ensayo.

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Día 1º: 18 de febrero en Otavalo

Hoy amaneció con un sol perpendicularmente espléndido que de vez en cuando se ocultaba tras las nubes que no nos dejaban ver el volcán Imbabura.

Volcan Imbabura - Otovalo (Ecuador) - Fotografía de Manuel Paz

Otavalo es una pequeña ciudad en un valle rodeada de volcanes activos. Es un sitio tranquilo, de clima suave y muy cambiante. Se pasa de la lluvia a la insolación en veinte minutos.

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